Consejos de nuestros autores

Las diez razones por las que aprender a escribir, por Constanza Ternicier

1. Porque para qué vivirlo si no es para contárselo a alguien.

2. Porque es un ejercicio donde el ego queda atrás y se abre la posibilidad de experimentar muchos modos de ser posibles.

3. Porque se parece tanto al amor y a bailar.

4. Porque es una manera a través de la cual podemos practicar el ritmo.

5. Porque escribir es abrirse a la corriente de lo incierto y entender que no hay verdad, es navegar en aguas que te pueden llevar hacia parajes insólitos.

6. Porque escribir es una forma de pensar y sentir. Es asumir que somos en el lenguaje y explorarlo al máximo.

7. Porque escribir es una forma de acortar esa distancia casi insalvable que hay entre las palabras y las cosas. O al menos es la ilusión de intentarlo.

8. Porque se parece mucho a soñar.

9. Porque es un modo de ubicarse en la frontera de las cosas, ni tan aquí ni tan allá.

10. Porque escribir y leer es sentirse menos sola.

Los diez libros más importantes de mi vida por Natalia Fernández Díaz Cabal


1. "Loca", Nelly Arcan

2. "Edipo en Estalingrado", Gregor von Rezzori

3. "La biblioteca del capitán Nemo", Per Olov Enquist

4. "La nave de los muertos", B.Traven

5. "La frontera", Can Xue

6. "Los cuatro libros", Yan Lianke

7. "El cuento de un hombre ciego", Junichiro Tanizaki

8. "Nubes flotantes", Fumiko Hayashi

9. "Perorata del apestado", Gesualdo Bufalino

10. "Trilogía de Claus y Lucas", Agota Kristof


Consejos sobre escribir por Jordi Portals

1. Cuenta una historia. Tiene que pasar algo. Si no entretiene, aburre. Y si aburres, no te leerán. 

2. Adjetivos y metáforas, las justas. Escribir bien es que interese lo que escribas, no hacer florituras.

3. El diccionario es un gran invento: úsalo.

4. Una idea, un punto. Una idea, un punto. Adiós a las frases larguísimas y rebuscadas.

5. Leer un libro no es un acto sagrado: si no te gusta, déjalo. Y a por otro.

6. Intentar escribir como alguien que te gusta es un buen inicio. Ya encontrarás tu estilo.
 

7. Una buena película cuenta una historia en una hora y media. No necesitas quinientas páginas para contar la tuya. 

8. Cuando hayas acabado, imprime y corrige a mano el texto. Luego, pantalla en blanco y vuelve a empezar copiando el texto corregido. Vence la pereza inicial: se te ocurrirán nuevas frases e ideas, y construirás un texto mucho mejor que el que imprimiste inicialmente. 

9. Cuando escribas un diálogo, repítelo en tu cabeza con la voz de tu actor o actriz favoritos. Si te gusta, el diálogo funciona. 

10. No hagas mucho caso de los consejos o críticas de otros lectores si realmente no estás de acuerdo con ellos. 

Els deu llibres de la meva vida per Josep Amorós

 

Els decàlegs s’han d’escriure com un compte enrere, començant per l’últim. Els deu llibres de la meva vida avui són aquests i demà podrien ser uns altres. En tot cas, n’hi ha de grans i de més petits, alguns dels considerats imprescindibles i potser algun altre que us sorprendrà. 

10 – Les aventures de Tintín. Van ser la meva porta d’entrada a la literatura, podeu triar el que vulgueu. Potser els dos de l’Unicorn són els que més m’agraden. En aquella època també llegia Astèrix, però Hergé va ser molt especial pel seu encant i el rigor ben documentat dels referents.
 

9 – Les sagues d’Enid Blyton. Aquesta autora, editada aquí per Editorial Juventud, em va ensenyar, de ben petit, que la literatura transmet molts sentiments que potser no esperaves, fins i tot un desig irrefrenable de berenar plum-cake i cervesa de gingebre.
 

8 – Deu negrets (And then there were none). Segurament, la millor d’Agatha Christie, de qui vaig aprendre el gust pel gènere i, sobretot, em va dur de la mà a conèixer Camilleri, Montalbán, Hammet o Highsmith.
 

7 – Cròniques de motel. El gust per les estructures convergents, per la suma d’històries aparentment desconnectades que acaben construint un relat. Aquesta petita joia de Sam Sheppard és per a mi la senyera de la narrativa nord-americana del segle XX, connectada amb el fenomen revolucionari anomenat nou periodisme

6 – L’irradiador del port i les gavines.  Joan Salvat-Papasseit és la llibertat absoluta en la poesia. Personatge proper a la meva família paterna —el meu besavi en va ser mecenes—, és qui em va fer entendre que lírica i avantguardisme han d’anar de bracet.
 

5 – La pesta. Vaig tornar a llegir Albert Camus els primers dies de confinament per la pandèmia i, segurament, una i altra van encaixar. Se’m fa difícil decidir si em va marcar més aquesta segona lectura que la primera, quan la mirada va ser òbviament una altra.
 

4 – Balla, balla, balla. Va ser el meu primer Murakami i em va enlluernar. La capacitat narrativa, els referents recurrents en la música i el cinema i, sobretot, la manera d’entendre el realisme màgic com un camí per presentar dualitats i contradiccions que freguen l’esquizofrènia són factors que han influït molt en com escric ara mateix.
 

3 – Olivetti, Moulinex, Chaffoteaux et Maury. Quim Monzó és el principal culpable que escrigui conte i relat curt, i va ser decisiu a l’hora de decidir-me pel català. És la meva llengua, però, per obvis motius generacionals, vaig ser educat en la llengua i la literatura castellanes. Llegir Monzó em va fer estudiar català seriosament per deixar de sentir que, tot escrivint en una altra llengua, és com si m’estigués traduint.
 

2 – Rayuela. No es pot entendre la literatura contemporània sense l’obra de Julio Cortázar. Fins i tot per sobre dels reculls de relats, que ja l’haurien fet immortal, la singularitat de la seva gran novel·la ultrapassa qualsevol etiqueta que li vulguem posar.
 

1 – Cien años de soledad. Si no hagués llegit Gabriel García Márquez, potser no escriuria. És una afirmació que funciona exactament igual en primera i en tercera persona. I també, en sentit invers: ho confessem o no, tots els que escrivim ho fem convençuts que mai no ho farem com Gabo i, malgrat tot, ens agradaria assemblar-nos-hi. 

Los diez consejos que os hubiera gustado recibir cuando empezasteis a escribir  por Constanza Ternicier

1. Confía en la historia y no trates de controlarla.

2. No tengas ansiedad por publicar, deja descansar tu novela. No hay ningún apuro.

3. Las repeticiones son hermosas, no hay que trata de evitarlas.

4. No te empeñes en matar al padre y a la madre, porque se acabarán muriendo solos.

5. Entre la literatura y la vida, elige siempre la vida.

6. Las metáforas abren, los adjetivos cierran.

7. No te culpes por reír, el sufrimiento está sobrevalorado.

8. No te obligues a tratar determinados temas, escribe de lo que puedas.

9. No hay nada que no sea novelable.

10. No existe el bloqueo, existen tiempos de oír la voz. Escúchala.

Diez libros con los que crecí,  per Jordi Portals


1. “Benzina” Quim Monzó. En 3º de BUP, lo descubrí en la biblioteca de la escuela y lo iba leyendo de diez minutos en diez minutos: lo que duraba el primer patio. 

2. “Les veus del Pamano” Jaume Cabré. El placer de descubrir cómo se puede jugar con el lenguaje, el tiempo y el espacio en una única frase. Maravilloso.

 3. “Los cinco y el tesoro de la isla” Enid Blyton ¿Hay otra forma mejor de entrar en la literatura?

4. “El cine de los sábados”  Terenci Moix Unas memorias extraordinarias de un personaje único. 

5. “El zoo d’en Pitus” Sebastià Sorribas Una historia maravillosa.

 6. “Veinte mil leguas de viaje submarino”  Julio Verne . Si escribir es atrapar al lector, Verne es un maestro.

7. “L’art de portar gavardina”  Sergi Pàmies La literatura esencial. Sin artificios, sin buscar el salto mortal. Menos es más elevado a la máxima potencia.

8. “Mirall trencat” Mercè Rodoreda Un monumento. ¿Cómo se puede escribir tan bien?

9. “El quadern gris” Josep Pla. Da igual por la página que abras el libro. Da igual lo que cuente. Pla te atrapa.

10. “Tintín al Tíbet” Hergé A Tintín hay que volver siempre.

 




Diez razones para escribir por Natalia Fernández Díaz Cabal

1. Escribir para ofrecer nuestra mirada.

2. Escribir para llevarnos bien con las palabras.

3. Escribir tiene su lado terapéutico.

4. Escribir nos permite decir cosas que no haríamos de otro modo.

5. Escribir es una llave a la ubicuidad.

6. Escribir es una forma de diversión.

7. Escribir es perdurar.

8. Escribir es poner en orden en el cajón de las ideas.

9. Escribir te permite reivindicar.

10. Escribimos para desahogarnos.

Los diez libros de mi vida por Paula Cifuentes

1. Frankenstein: porque recuerdo llorar agazapada en el cuarto del baño cuando el monstruo mata al niño y ya no existe redención para él.

2. Madame Bovary: porque siempre que dejo de creer en la literatura, descubro en él una nueva forma de escribir.

3. Las aventuras de Arthur Gordon Pym: porque cuando empecé mi primera novela, recuerdo que la releí varias veces hasta que conseguí entender que eso era lo que quería hacer yo, para siempre.

4. De profundis: porque me recuerdo con catorce años intentando leerlo una y otra vez hasta que conseguí por fin entenderlo.

5. Mientras agonizo: porque con este libro entendí que lo que de verdad me gustaba –y me ha gustado siempre– es leer y no escribir.

6. Rojo y negro: porque en vez de estudiar Derecho, me recuerdo leyendo a escondidas en clase mientras aparentaba que prestaba atención.

7. La llamada de la selva: porque en una época en la que me sentía tremendamente sola, descubrí que hay soledades peores que las de las adolescentes tristes.

8. Los cuentos de la Alhambra: porque fue el primer libro que me compré con mi dinero.

9. Bomarzo: porque con él entendí que hay Historia y hay historias, y que de la mano siempre van mucho mejor.

10. Fábulas de Samaniego: porque recuerdo a mis padres, que me las leían antes de irme a dormir.